Decir palabras de consuelo
nunca ha sido uno de mis puntos fuertes. No existe mayor pérdida en esta vida
que la de un ser querido y todo el mundo parece que dice las mismas palabras de
manual para consolarnos cuando ocurre.
"Lo siento mucho." "No es justo." "Estoy para lo
que necesites."
"Ha
sido una gran pérdida."
Todas y cada una de estas palabras, entre muchas otras, siempre me han parecido vacías y sin sentido. Tal
vez la muerte también me ha parecido siempre algo vacío y sin sentido. Sí, ya
sé que, la vida es un ciclo pero cuando pierdes a alguien antes de tiempo me
parece que es una crueldad irracional. Porque ya es una crueldad cuando pierdes
a alguien porque llegó su hora, pero sabes que ha tenido una larga vida y que
ha hecho todo lo que tenía por hacer. Sabes que, por mínimo que fuera, ha
puesto su grano de arena para hacer de este mundo un lugar mejor. Eso te
consuela, pero cuando no es así ¿Qué consuelo queda? Lo que quiero decir es que no entiendo la pérdida de personas que todavía no han cumplido con su
cometido o de esas personas que todavía les quedaban muchas cosas por vivir. Demasiadas cosas algunas veces.

Y claro, yo pienso: No es
justo ¿Por qué no es justo? Porque ha sido una gran perdida. Es la verdad. Y te
dicen: lo siento mucho, porque lo sienten, todos perdemos a alguien tarde o
temprano y sabemos lo que es estar en esa situación, empatizas con esa persona.
Y te abrazan después de asegurarse de que los avisaras para
cualquier cosa porque van a estar ahí para lo que necesites. Y te acabas dando
cuenta de que ha vuelto a ocurrir, las mismas palabras una y otra vez. No digo
que no sean sinceras, que lo son, pero ¿Por que suenan tan huecas y tópicas?
Confió en las palabras, tienen fuerza, son poderosas, nos hacen cambiar, nos transforman.Pero
funcionan así cuando creemos en ellas, cuando la persona le da esa fuerza y la
hace poderosa porque cree en lo que dice.
Por eso entendí que el problema no
eran las palabras que usaba, si no que yo no creía en lo que estaba diciendo.
Porque yo necesitaba decir algo que sabía que podía consolar a esa persona pero
eso era imposible. No es el consuelo de la palabra lo que buscamos cuando
perdemos a alguien, es el consuelo de la persona que te la esta diciendo lo que realmente necesitamos. No es la panacea a la pérdida pero si mitiga el dolor
que ocasiona.
Por lo que, cuando sufras
una pérdida, rodéate de las personas que te digan palabras vacías y sin sentido
pero que sabes que creen en lo que te están diciendo. Personas que de verdad lo
sienten, que creen que no es justo porque ha sido una gran pérdida y que
estarán ahí para lo que necesites. Porque esas personas son las que te ayudaran
aunque ahora mismo sus palabras no te consuelen.
Y si eres tú el que debe
consolar a alguien, asegúrate de que te crees lo que vas a decir, aunque sean
palabras sin sentido. Porque tu fe en esas palabras será lo que consolará a esa
persona antes de dormir.